
¿Que qué es un squeedly spooch? Pues verán, la respuesta es muy sencilla: se trata de un órgano vital para los seres pertenecientes a la raza irken. ¿Cómo? ¿Que qué es la raza irken? Bueno, son los habitantes del planeta Irk, ubicado a millones de años luz de nuestra Tierra, y su misión principal es esclavizar al universo entero mediante la operación Ruina Inevitable. Ok, sigue sin tener sentido. Bueno, entonces déjenme ponerlos en contexto:
En el año 2001 hizo su aparición a través del canal Nickelodeon, una serie de animación que no duraría mucho al aire pero que se convertiría en un fenómeno de culto para algunos seguidores que no necesariamente encajaban con el target del canal. La primer temporada resultó un éxito en audiencia, pero después de estrenar la segunda, y afirmando que los puntos comenzaron a descender, el canal decidió cancelar su transmisión para siempre, aparentemente.
Lo cierto es que después de salir del aire, Invasor Zim demostró el gran número de seguidores que había reunido durante su corta duración, y sin ser para menos, porque se trata indudablemente de una de las series de difusión más divertidas e ingeniosas presentadas después del año 2000.
El estadounidense Jhonen Vasquez es el creador de éste universo de humor negro donde nosotros, los humanos, coexistimos con una avanzada raza de guerreros: los irken (¡Ajá!), mismos que cada determinado lapso de tiempo celebran una Gran Asignación en la que envían invasores de su estirpe a colonizar otros planetas. Los líderes irken son conocidos, literalmente, como “Los Más Altos” ya que tienen una estatura superior a la del resto de su especie, que en promedio equivale a la de un niño humano. Para los irken, mientras menos alto eres, menos respeto mereces.
Pues bien, durante la Gran Asignación para elegir a los invasores que han de ejecutar la operación Ruina Inevitable Parte II, aparece imprudentemente Zim, un incompetente irken que se ha jurado a sí mismo ser el mayor conquistador de todos los tiempos, aunque dista mucho del título. Con tal de deshacerse de él, Los Más Altos le asignan una misión en un planeta desconocido, inventan la ubicación del mismo y le proporcionan una nave y un robot construido con deshechos, tonto e irritante (que se lleva muchos de los capítulos) llamado G.I.R.
Zim, convencido de encontrarse en una misión ultra especial y secreta, dirige su nave a las coordenadas necesarias, donde, para sorpresa de sus Altos, sí existe un planeta, y para sorpresa nuestra, resulta ser la Tierra. Una vez aquí, debe disfrazar su identidad y la de G.I.R. para lograr pasar desapercibido, así que utiliza una peluca negra y oculta sus grandes y brillantes ojos rojos con lentes de contacto; en cuanto al color verde natural de su piel, se excusará después diciendo que padece de un trastorno cutáneo; a G.I.R. le es proporcionado un disfraz de perro con un notorio zipper al frente, pero para ellos, resulta lo suficientemente convincente.
Construye rápidamente su base de operaciones con una estructura externa dotada de un jardín con estatuillas de gnomos, flamencos y peces globo, todo en su afán de hacerla parecer lo más normal posible. Una banderilla con el lema “Yo amo a la Tierra” y ¡listo!, la misión puede ser iniciada.
Como se imaginarán, no le será sencillo obtener éxito, ya que sumado a su deficiente capacidad de conquistador y los múltiples descuidos que ponen en entredicho su autenticidad humana (como menospreciar constantemente todo lo terrícola o evidenciar su anormal anatomía al gritar ¡¡mi squeedly spooch!! cuando lo golpean en un área específica), Zim se topará con Dib, un niño obsesionado con el tema extraterrestre, que al parecer, es el único que se da cuenta del origen y las intenciones de Zim y el único que se interpondrá ferozmente en los planes del alienígena.
Invasor Zim es una serie colmada de elementos que la vuelven adictiva, sus capítulos son una mezcla de humor, catástrofe y una sutil irreverencia; la mayoría de los personajes son desagradables, desadaptados, egoístas u obsesivos y algunos de sus desenlaces carecen de sentido, pero todo encaja perfectamente con su estética oscura y aislada.
La serie se vale de un aire apocalíptico para representar la visión y mentalidad levemente retorcida de su creador (Vasquez es también el autor de Johnny The Homicidal Maniac), quien hace un poco de crítica social representando en sus personajes los defectos más comunes de la humanidad y maquillandolo todo con un peculiar sentido del humor.
Algunos rumores señalan que Invasor Zim fue cancelada no por un bajo índice de audiencia, sino por algunas diferencias entre Jhonan Vasquez y Nickelodeon, ya que al parecer, el canal deseaba cambiar la esencia de los personajes para volverlos más aptos y fáciles de comprender entre el público infantil. Evidentemente estos cambios no fueron aprobados y la serie tuvo que quedarse a medias en la realización de una tercera temporada que jamás fue presentada al público.
Actualmente, y gracias a las constantes peticiones de su audiencia, Invasor Zim sigue siendo transmitida en varios países incluyendo a Estados Unidos, claro que nunca se ha emitido nada más allá de los capítulos ya conocidos. En México, se transmite en las madrugadas de los fines de semana durante el segmento Nick Hits. Las dos únicas temporadas están disponibles en DVD, no es especialmente sencillo conseguirlas en nuestro país, pero de que se puede, se puede.
Ya que se familiarizaron un poco más con los irken y su squeedly spooch (si no lo estaban ya), tal vez les interese familiarizarse también con las maestras de semblante espectral, los padres inexistentes sustituidos con cyborgs, las asociaciones investigadoras de lo paranormal, los cerdos voladores, las hermanas obsesionadas con los videojuegos o los restaurantes donde se sirven grotescas pero muy pedidas pizzas; si lo desean, sólo hace falta entrar al universo de Zim y participar de ese fin del mundo, que da mucha risa, y que nunca llega. .:m:.
Muy buena nota, creo que comenzaré a ver la caricatura
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Ahhh me encanta invader zim!!! ge nial!