
La existencia del hombre en este mundo, en esencia significa progreso, construcción, planeación, concepción, soñar y proyectar. Rastreando los orígenes creativos y constructivos del hombre a través de la historia nos encontramos con varias pautas religiosas, sociales, y políticas, que afirma al plantear como paso al crecimiento, progreso y auto realización personal, la realización de un plan de vida o bitácora de vivencias.
Este ultimo guardando un origen en la religión como control de acciones, ya que al documentar nuestras acciones es más fácil determinar hacia donde hemos encaminado nuestra vida y contando con esta información determinar cuanto hemos logrado. Ya saben como en un juego de “Roll” nuestras acciones nos pueden acercar al héroe o villano de la historia y esta fue de mucha importancia para los fenicios, egipcios, mesopotámicos, griegos etc.
Sólo que la costumbre se perdió con la corrupción, la ambición y la falta de respeto y congruencia de los hombres cada día más oscuros, puesto que a nadie le gustaría que esta especie de “diario personal” cayera en manos de seres que nos podrían perjudicar. Al no realizar correctamente un “plan” al concebir nuestro proyecto de vida, se trunca la realización de nuestras metas y objetivos, ya que en realidad al llevar una bitácora de vivencias o al diseñar y planear un proyecto de vida es más que aterrizar nuestros sueños como metas a corto, mediano y largo plazo es modelar tu misma existencia.
El “Hombre” por natural esencia es luz de creación, innovación, constancia, reflexión y proyección. Los animales pueden imitar, o reaccionar por instinto de seguridad, pueden construir e inclusive entendernos. Pero el ser humano a pesar de no nacer con alas físicas como las aves, es capas de desplegar las alas del conocimiento y llegar más alto que nadie, más lejos y más profundo que otros seres.
Podemos apreciar dentro de las más antiguas civilizaciones de nuestro planeta, peculiaridades sorprendentes en descansar la “mente humana” sobre el pilar mas detallado y hermosamente trabajado del recinto de la creación. Ya que en las primeras manifestaciones del pensamiento dentro de un marco racional, se interpreto la semejanza en Dios gracias al poder constructor del Homo- sapiens.
Nos hemos adherido a la idea de que “pensar bonito” y “tener actitud” son más que suficientes para “sobrevivir” mientras somos capaces de adquirir todos los bienes materiales que podamos antes de morir. Debemos vivir con muchas aspiraciones, pero no de forma aspiracional… (Me imagino las muecas de mis bienaventurados niños hormona) me refiero a que es muy necesario para la formación, y madurez del hombre el vivir con aspiraciones, ya que estas son directamente el reflejo de la condición humana. Por otra parte el vivir siendo aspiracional, sólo encadena la voluntad del hombre sometiéndolo a existir para consumir y distinguirse dentro de la “gran masa”. La diferencia radica en que al tener una vida con aspiraciones, los bienes materiales sólo representan el lograr dominar otro nivel o meta en nuestra particular existencia. Por otra parte el vivir inverso en el aspiracional solo es el “poseer para ser y existir”.
Es decir que no debemos ocultar tras el velo del aspiracional, nuestra persona y logros, el hombre real impone, brilla y perdura. Esta es la persona que trasciende, que aporta, que “construye”. Tal vez se pregunten mis bien ponderados niños hormona ¿Por qué diablos Fabo siempre insisten en lo mismo? Y créanme que la respuesta es muy sencilla… desgraciadamente las personas que mas sufren en esta realidad, son todas aquellas que viven confundidas y aun no saben lo que quieren lograr u obtener.
Si tomamos una lata vacía e introducimos dos pequeñas rocas, es un hecho que al agitarla esta emitirá un ruido ensordecedor. Ahora tomemos otra lata vacía pero en esta ocasión la llenaremos con pequeños pedruscos y agitémosla solo para cercióranos que la acústica de una lata “sin nada” es más escandalosa!!
Mis queridos niños hormona, jamás olviden que debe existir un orden y equilibrio en el universo, este orden natural se llama creación y nosotros somos parte de ella, nuestra voluntad es mucho más grande que el dolor, que la tristeza, que el miedo y la ignorancia. Uno de los seres que más he amado en la vida, me ayudo a recordar algo que se quedo traspapelado en esta vieja “oficina neuronal”. Me recordó que cuando se tiene el por que, el como se nos revelara por añadidura.
Es por esto que las aspiraciones son los niveles u obstáculos a dominar y superar, pero al ser aspiracional perdemos nuestra “esencia personal” por la “importancia individual” es decir la soberbia y el egoísmo… esta es la razón por la cual las mas antiguas civilizaciones veían como un “pecado” la arrogancia mientras que hoy sólo es “glamour”. Por que la importancia del servir y no ser servido es el conocimiento de la experiencia de realizar ya que por naturaleza el hombre crea y le es una necesidad, por lo que dicho plan debe de contener logros y meritos individuales, si realizamos un plan de vida a expensas de una herencia o lograr sincronizar nuestra felicidad con la muerte o ausencia de otro ser, sólo truncaremos nuevamente el progreso de nuestra auto realización.
Las herencias sólo son un detalle social que ha permanecido desde el origen del hombre para aligerar la carga y pena tras la visita y abandono de la muerte, nostalgia y a la tristeza de sentirse solos y/o confundidos.
Y es en este pequeño reflexionar, donde cobra sentido la mecánica de evolución y adaptación: no hay quietud, “la vida es un río” como Aristóteles e Hipócrates sostuvieron. El confort y paz que se vislumbran en nuestro existir, es sólo posible en el constante caminar.
.:m:.