
En teoría eso es lo que se le debería desear al segundo lugar de un torneo de fútbol, pero la forma tan extraña de jugarse los torneos cortos, no nos lo permite.
En éste tipo de torneos se juega la vida en la liguilla, no es posible tener un partido malo, de lo contrario ¡adiós torneo y esfuerzo de seis meses! Es por eso la expresión tan popular, de que se la liguilla es un torneo diferente.
En esta fase, tampoco importan los lugares en los que se llega, ha habido ocasiones en donde el octavo lugar que entra de rebote, logra eliminar al superlíder en el primer partido, o hasta se corona campeón.
Y surge el tema, porqué en los últimos cuatro torneos, es la tercera ocasión que el Cruz Azul llega a una final, las últimas dos fueron ante Santos y Toluca, en ambas ocasiones los cementeros quedaron subcampeónes.
Esta final es en contra de los “rayados” de Monterrey. La última vez que el conjunto regiomontano llegó a una final, fue en el “Apertura 2005” en donde se enfrentó al Toluca, por lo que terminó en segundo lugar. Y en el “Apertura 2004” la penúltima final disputada por los regios también la perdieron, pero en esa ocasión ante los Pumas de la U.N.A.M.
Los datos a veces son curiosos, y esta no es la excepción. Monterrey y cruz Azul en sus últimas finales, como podemos ver, las han perdido ante el Toluca, que dicho sea de pasó es el actual campeón y eliminado por los rayados.
Por otro lado, Cruz Azul ha perdido una final más después de su última corona en el “Invierno ‘97” que fue ante el Pachuca en el “Invierno ´99”, lo que significa que en caso de perder en esta ocasión será su cuarta final perdida al hilo. Por el lado regio, su última corona fue en el “clausura 2003” ganándole a los monarcas de Morelia, quiere decir, que si pierden en esta final, será la tercera no ganada de manera consecutiva.
Desde mi pespectiva, el conjunto celeste tiene más presión en éste duelo. Lleva más de 12 años sin levantar un trofeo de campeón, dos finales perdidas recientemente y en torneos consecutivos, lo que demuestra que es un equipo consistente y que por lo menos en los últimos años ha sido pieza fundamental en el torneo, o bien, en las liguillas. Aunque como les dije, el subcampeonato no sabe más que a derrota.
Además, me parece que la afición esta verdaderamente sedienta de triunfo, muchas han sido las ocasiones en donde lamentablemente le han quedado mal a tan ferviente hinchada. No les es suficiente un reconocimiento al mejor goleador que consiguió merecidamente el argentino Emmanuel Villa.
La promesa del Chelito Delgado nunca llegó, la ilusión de Markarian se esfumó, y la idea con el “Benji” Galindo fue sólo un espejismo.
En cuánto a productividad, de las 16 finales a las que ha llegado el conjunto cementero, sin contar está, ha ganado la mitad y perdido la otra.
Del otro lado de la moneda esta Monterrey, que parece estar protegido por la fuerza mística del “Tano”, grandes goles del “Chupete” y la figura naciente de Aldo De Nigris. Para ellos la espera no ha sido tan larga, han sido 6 años desde su última conquista nacional, aunque, de las 5 finales disputadas, tan sólo ha ganado dos.
La final, se está por jugar y la historia por escribir, en los próximos 120 minutos más agregado, veremos una verdadera batalla entre dos grandes, no diría del torneo, sino de la liguilla, pero con buen fútbol, esperando que siga las reglas del “Fair Play” y sea un buen espectáculo sin ser manchado por deshonestidades que parécen estar en aumento, ahora con la mano tan infame de Joel Huiqui. Disfrutemos una final más del fútbol y de antemano ¡Felicidades Campeón!
… ah! Y subcampeón! .:m:.