Post image of Agua

Agua

Por:   |   5 noviembre 2009


Facebook  

El agua definitivamente la necesitamos y seguramente hemos estado conscientes de que se está acabando y está por demás pedir que se cuide. Éste ya no es un tema de elección sino de obligación.

No cabe duda que se siente horrible tener sed y lo peor ¡no encontrar agua! Y Jarabe de Palo padeció algo similar.

Hoy me desperté melancólico, ¿por qué? No lo sé. Tal vez sea el cambio de la estación a otoño.

Mi día fue como cualquier otro, puse mi reproductor conectado a las bocinas; dejo que la música me sorprenda, pues la lista está en “aleatorio”. De repente se oye una canción, se llama “agua”, irónico porque me iba a meter a bañar. La verdad no soy muy fanático de la trayectoria de Jarabe de Palo, sin embargo la canción cayó como luz en la oscuridad.

No tengo novia y salí de una relación muy larga, entonces no planeó tener una por ahora. Al menos, eso creía. La canción habla acerca de un hombre que está perdidamente enamorado de una chica, ella es su amiga.

¿Cuántos no nos hemos enfrentado a esto? Amar a alguien y no ser correspondido, duele. Te hiere saber que puedes hacerla sentir como nadie, que tu amor llega hasta… hasta… no sé ¡el cielo estorba! Lastima saber que te quiere, pero no como tú quisieras. Te mira con cariño a la distancia, una longitud que se quisiera atravesar para tener sus labios y allí, no poder tocarlos.

Por si esto fuera poco, ¿ella sabe?

Sentir en el fondo de tu ser que ella es la ideal ya trae consigo una carga no muy fácil de llevar; decírselo es el paso más complicado. La imaginación a veces no ayuda mucho, ésta nos coloca situaciones que van más allá de la realidad, pensamos en el mejor de los escenarios… “Yo también te amo”. Pero la mente juega y de alguna forma sabe cómo meter más escenas de inseguridad… ¿qué va a decir? ¿qué va a pasar con la amistad?

Razón y piel, difícil mezcla. Agua y sed, serio problema… como dice la canción.

Tuve que mudarme a otra ciudad. Aún recuerdo vívidamente todo lo que nos contábamos, nuestras vidas eran similares. Acabamos una relación de años casi al mismo tiempo, cada uno con sus particularidades. Al hablar me sentía más conectado a ella, pero nunca me atreví a decirle lo que sentía, en gran parte porque que me iba a mudar y en otra porque ella seguía pensando en su pasado y en lo mucho que estaba lastimada.

Yo no quería hacerla sufrir, ni que nuestra relación cambiara. Era única, nos encontramos en un momento dónde los ambos nos necesitábamos. Nunca me cansaba de decirle que las cosas pasan por algo, y que estaba seguro que nuestros caminos se cruzaron por alguna razón. No obstante, deseaba aletargar el momento. “Conservar la distancia, renunciar a lo natural” se escuchaba en la canción, mientras ésta engranaba perfecto en mis pensamientos. Quería beber, pero el agua no me saciaba.

Una duda taladraba mi cerebro: ¿era mucho o poco tiempo para sentirme así?

Tenía miedo; de hecho me sentía nervioso a su lado. Pasamos en su carro haciendo nada, riéndonos de cualquier cosa, pero al final seguía sintiendo esas mariposas en el estomago.

Al final la canción versa “¿Cómo vas a ser mi amiga cuando esta carta recibas?, un mensaje hay entre líneas, ¿cómo quieres ser mi amiga?

Descubrí que es un problema muy común. Tal vez la canción comenzó en el momento indicado para dejarme pensando, y llegué a la conclusión de que la sed no es para mí.

En estos tiempos de ahorro, debemos apreciar el verdadero valor del agua. Mis errores, los he traducido en aprendizaje. Posiblemente duela el no saber qué rumbo tomarán las aguas, pero hiere no haber atravezado el cause del río, desconocer por cobardía si al final habría un lago sereno o una tortuosa cascada.

No cabe duda que la historia hubiera sido completamente distinta -no sé si para bien o para mal- pero ahora estoy muchos kilómetros a la distancia.

Así que bebamos agua, que el agua es vida. .:m:.


No hay comentarios aún. ¡Se el primero en hacerlo!
Deja un comentario

Nombre

Correo

Comentario

Anterior
«
Siguiente
»
© Sistema Myco - México 2005-2011   |  Código de Ética y responsabilidad editorial.   |  Con tecnología Wordpress   |   Basado en Lunated de ZenVerse